NUEVA PUBLICACIÓN

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En ocasión de la exposición sobre la Divina Comedia, presentamos el libro “La Sonrisa de Beatriz”, obra de nuestro asesor P. Agostino Molteni, publicado por la editorial de la Universidad Católica de la Santísima Concepción. Se puede adquirir en la sede del centro cultural ubicada en Los Olmos 1255, Barrio Universitario, Concepción.

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UT SANI SINT IN FIDE

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Roualut, Flagelación de Jesús.

I.

San Pablo escribía en su carta a Tito: “Increpa illos dure, ut sani sint in fide”: increpa a los que desvirtúan la fe cristiana para que se conserven sanos en esta misma fe. El teólogo Jean Mouroux comentaba así esta afirmación en 1939: “La fe cristiana incluye la salud mental”.

II.

La religiosidad humana puede sufrir patologías. Ya en 1958 Guardini hacía referencia a “formas patológicas de la conducta religiosa”, a una “patología de la idea de Dios”. En el año 2000, el entonces cardenal Ratzinger, hablaba de una “patología de las religiones que se vuelven una amenaza para las personas”; y, en 2006, en el discurso en Ratisbona, Benedicto XVI ha hablado de “patologías amenazadoras de las religiones y de la razón”.

III.

La misma patología que puede corromper la religiosidad humana, puede corromper la fe cristiana.

Por esto, lo que queremos decir, lo que hay que ver en todo lo que está aconteciendo en estos tiempos en la Iglesia, es que la desvirtuación y la desnaturalización de lo que es el Acontecimiento y la fe cristiana han llevado a una patología de la fe cristiana. Es decir,  esta patología se ha producido por lo que decía el Padre Hurtado cuando condenando “un cristianismo vacío de Cristo, vacío de Dios” afirmaba: “El cristianismo no es una doctrina abstracta, un conjunto de dogmas que creer, preceptos y mandamientos… ¡El cristianismo es Él!”.

Un cristianismo sano (el de la Tradición) atrae gente sana; un cristianismo enfermo, atrae gente enferma. Esto es lo que hay reconocer, pues es la raíz de todos los gravísimos problemas actuales. Mientras no se llegue a este punto, habrá siempre lo que Péguy definía como una “falta de diagnóstico” realista.

IV.

En esta situación no se puede sólo acusar al “mundo”, a los “paganos” de juzgar a los cristianos, pues los no creyentes reaccionan utilizando los mismos criterios con que han visto que se les ha presentado la “fe cristiana”. En efecto, la desvirtuación de la fe cristiana trae consigo algunas inevitables consecuencias, como si fueran boomerang que vuelven en su contra:

1. Si la cristiandad moderna ha pretendido reducir la fe cristiana a estériles e impotentes “espiritualismos, misticismos, teologismos” (Péguy), apartándose de la forma humana del Acontecimiento cristiano, no debe escandalizarse de que el “mundo” la ataque por caer en faltas “carnales”; en este sentido, tenía razón Blaise Pascal cuando decía: “Si el hombre quiere ser ángel, termina siendo una bestia”;

2. Si la cristiandad moderna ha reducido la fe cristiana a valores morales y a coherencia ética, los cristianos no deberían escandalizarse si el mundo los ataca por ser inmorales e incoherentes;

3. Si la cristiandad moderna ha identificado la “institución” eclesiástica como si fuera la fuente de la felicidad, revistiéndola además de un aura de santidad y de extraordinaria impecabilidad (es el clericalismo creado por los “curas clericales”, pero también por los mismos “laicos clericales”: Péguy), no debe escandalizarse de que el mundo le exija estas mismas categorías.

V.

Benedicto XVI ha recordado que todos los cristianos, en estas circunstancias actuales, deben hacer penitencia. Falta pedir las mismas lágrimas que derramaba el gran papa Pablo VI cuando, en 1978, al final de su vida, viendo la situación de la cristiandad moderna, lleno de dolor, se hacía la misma pregunta de Jesús: “Cuando el Hijo del Hombre venga, ¿encontrará la fe sobre la tierra?” (Evangelio de Lucas 18, 8).

CENTRO CULTURAL CHARLES PEGUY


ESTOS DIAS DOLOROSOS EN CONCEPCION

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                 Masaccio, Crucifixión

 

Realmente somos nada, estamos hechos de polvo como nos recuerda la Iglesia en el miércoles de ceniza y estamos ligados por un hilo a la misericordia del Señor que, si nos ha concedido aun días para vivir, es para que nos dejemos amar por El.

A veces uno se acostumbra a todo, hasta a Dios y a su gracia, mientras deberíamos siempre vivir pidiendo, como unos mendigos, la felicidad de Cristo, nosotros que no merecemos nada. La cosa más bella en esta situación es poder volver a ver los amigos a través de los cuales Cristo nos ama.

 

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VOLCÁN QUETRUPILLÁN

Los días 19 - 20 y 21 de febrero el grupo de andinismo realizó el segundo ascenso de la temporada, esta vez al volcán Quetrupillán, ubicado entre las regiones De la Araucanía y De los Ríos. A continuación algunas fotografías.

Cumbre Quetrupillán Ver galería

SIERRA NEVADA

Los días 22-23-24 de enero de 2010, la rama de andinismo del “Centro Cultural Charles Péguy” realizó el ascenso a la cumbre de la Sierra Nevada (Región de la Araucanía). Presentamos algunas fotografías.

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Ver galería.

2010: EL RESPETO DE LAS DISTINTAS HISTORIAS CRISTIANAS

1. El Papa Benedicto XVI ha dicho: “La paz, en efecto, empieza por una mirada respetuosa que reconoce en el rostro del otro una persona” (Homilía, 1 de enero 2010).
Este respeto es cuanto más urgente en nuestro tiempo, pues como decía Pasolini, “el Poder ha decidido que somos todos iguales. (…) Nunca la diversidad ha sido considerada como una culpa tan espantosa como en este periodo de tolerancia. La igualdad no ha sido, en efecto, conquistada, sino que es una ‘falsa’ igualdad recibida como regalo” (Escritos corsarios)

Giotto, Capilla Scrovegni2. En el mismo discurso el Papa Benedicto XVI ha dicho que el cristianismo es la afirmación de que “el rostro de Dios ha tomado un rostro humano, dejándose ver y reconocer en el hijo de la Virgen María”.
Hace cincuenta años moría el gran Albert Camus del que queremos recordar una de sus más bellas afirmaciones: “Si este Dios llega a conmoverme es por su rostro humano” (Carnets II).

3. Este respeto del rostro y de la historia del otro que el cristianismo ha traído en el mundo, vale también para la vida en la Iglesia, como decía Kierkegaard: “El pensamiento infinitamente elevado del Cristianismo es que cada hombre se vuelve cristiano en distintos modos y caminos – siempre distintos -: esto es lo que Dios quiere pues El es inagotable en diferenciar” (Diario).
Esperamos que este 2010 sea vivido en el respeto de las distintas historias con que la Gracia forma misteriosamente el rostro de cada cristiano.

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EXPOSICIÓN

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TEXTOS DE SIMONE WEIL ACOMPAÑADOS DE PINTURAS DE MARC CHAGALL

20 DICIEMBRE  ∙ 14 FEBRERO / SALA DE EXPOSICIONES PARROQUIA UNIVERSITARIA (Los Olmos 1255, Barrio Universitario, Concepción)

HORARIO DE VISITA:
Lunes a viernes: 16:00 ­ 20:30 hrs.
Sábado: 19:30 ­ 20:30 hrs.
Domingo: 11:00 ­ 12:30 y 19:30 ­ 20:30 hrs.

NAVIDAD, LOS PAGANOS Y LA POLITICA

SUGERENCIAS ACTUALES DE PAPA BENEDICTO XVI

En su discurso del 21 de diciembre de 2009 el Papa Bendicto XVI ha indicado algunos pasos importantes para la Iglesia que vive en esta modernidad.

1. Ante todo ha recordado que frente a la tarea de la reconciliación, de la justicia y de la paz, los obispos y sacerdotes “no deben ceder a la tentación de tomar personalmente parte en la política y de convertirse en líderes políticos”. Los obispos y sacerdotes deben ser “realistas y prácticos”, pero “sin arrogarse una competencia política que no les corresponde”; más bien, deben vivir “una laicidad positiva, practicada e interpretada de modo justo”.

2. Papa Benedicto XVI ha recordado, además, que para no ceder a la tentación de politicizar la fe, se chagall-jerusalemdebe reconocer que el cristianismo es un Acontecimiento irreducible:

“La fe no es un mito. Es historia real, cuyas huellas podemos tocar con la mano. Este realismo de la fe nos ayuda particularmente en las vicisitudes del presente. Dios se ha manifestado verdaderamente. En Jesucristo se ha hecho verdaderamente carne. Como Resucitado, sigue siendo verdadero Hombre, abre continuamente nuestra humanidad a Dios y siempre es el garante de que Dios es un Dios cercano que nos dice continuamente: ¡Dejaos reconciliar conmigo y entre vosotros! Siempre pone en nuestra vida personal y comunitaria la tarea de la reconciliación”.

3. De este modo el cristianismo debe continuamente afirmar que la respuesta a las exigencias humanas de felicidad, justicia, verdad y belleza no puede ser reducida a una cuestión política y sólo a esta condición los cristianos podrán ser testigos de una posible solución también a los problemas políticos-sociales:

“La reconciliación es un concepto pre-político y una realidad pre-política, y precisamente por esto es de suma importancia para la tarea de la misma política. Si no se crea en los corazones la fuerza de la reconciliación, falta al compromiso político para la paz su presupuesto interior”.

4. Por último el Papa Benedicto XVI ha recordado que sólo la eliminación en el anuncio cristiano de cualquier pretensión política puede ayudar a los hombres que no conocen a Cristo: “Considero importante sobre todo el hecho de que nosotros, los creyentes, también debemos llevar en nuestro corazón a las personas que se consideran agnósticas o ateas. Cuando hablamos de una nueva evangelización, quizá estas personas se asustan. No quieren verse convertidas en objeto de misión, ni renunciar a su libertad de pensamiento y de voluntad. Pero la cuestión sobre Dios sigue interpelándoles, aunque no puedan creer en el carácter concreto de su atención por nosotros. Como primer paso de la evangelización, tenemos que tratar de mantener viva la búsqueda de Dios; tenemos que preocuparnos de que el hombre no arrincone la cuestión de Dios, cuestión esencial de su existencia. Tenemos que preocuparnos de que acepte la cuestión y la nostalgia que en ella se esconde. Me vienen a la mente las palabras que Jesús cita del profeta Isaías, es decir, que el templo debería ser una casa de oración por todos los pueblos (Isaías 56, 7; Marcos 11, 17).

inscripcion-templo-herodianoÉl pensaba en el llamado “patio de los paganos”, que liberó de negocios externos para que se diera el espacio libre para los paganos que allí querían rezar al único Dios, aunque no pudieran participar en el misterio, a cuyo servicio estaba reservado el interior del templo. Espacio de oración para todos los pueblos, expresión con la que se pensaba en personas que conocen a Dios, por así decir, sólo de lejos; que no se contentan con sus dioses, ritos, mitos; que buscan al Puro y al Grande, aunque Dios siga siendo para ellos el “Dios desconocido” (Hechos 17, 23). Debían poder rezar al Dios desconocido y de este modo estar en relación con el Dios verdadero, aunque fuera en medio de oscuridades de diferentes tipos. Pienso que la Iglesia debería abrir también hoy una especie de “patio de los paganos”, donde los hombres puedan de algún modo intentar relacionarse con Dios. Al diálogo con las religiones hay que añadir hoy sobre todo el diálogo con aquellos para quienes la religión es algo extraño, para quienes Dios es desconocido y que, sin embargo, no querrían quedarse simplemente sin Dios, sino acercarse a él al menos como Desconocido”.

FELIZ NAVIDAD A TODOS

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EL CRITERIO DE LA IGLESIA FRENTE A LA POLÍTICA: LA LIBERTAD DE VIVIR LA GRACIA

I. Es cosa extraña que, mientras de un lado se invoca la plena vigencia del Concilio Vaticano II, nadie entre los cristianos chilenos recuerde lo que dice el mismo Concilio: es decir, que para mirar las elecciones políticas, el único criterio cristiano, el de la Tradición, es la libertad de vivir la gracia que Dios dona en la historia cristiana que Él hace acontecer. Libertad que es donada por la sangre de Cristo y que, por tanto, tiene un valor infinito.

Masaccio (El tributo)Dice, en efecto, el Vaticano II:

“Entre las cosas que pertenecen al bien de la Iglesia, más aún, al bien de la misma sociedad temporal, y que han de conservarse en todo tiempo y lugar y defenderse contra toda injusticia, es ciertamente importantísimo que la Iglesia disfrute de tanta libertad de acción, cuanta requiera el cuidado de la salvación de los hombres. Porque se trata de una libertad sagrada, con la que el Unigénito Hijo de Dios enriqueció a la Iglesia, adquirida con su sangre. Es en verdad tan propia de la Iglesia, que quienes la impugnan, obran contra la voluntad de Dios. La libertad de la Iglesia es el principio fundamental en las relaciones entre la Iglesia y los poderes públicos y todo el orden civil” (Vaticano II, Declaración Dignitatis humanae, n. 13)

Este es el criterio de la Tradición cristiana que los mártires han testimoniado con su sangre y que, para quienes viven esta felicidad cristiana en el presente, indica por quién se debe votar.

II. El olvido de este criterio se debe a que entre los cristianos modernos, como decía Péguy, “todo comienza en mística y acaba en política” (Notre jeunesse). Es decir, como la fe ya no es una experiencia que hace contentos en el presente, es reducida por los cristianos modernos a estar en un bando ideológico o en el otro, siguiendo criterios de mero poder clerical.

Rouault (Los jueces y el Crucifijo)Ésta actitud de los cristianos modernos es, en el fondo, una dinámica barroca: insatisfechos de una fe que no dona ninguna felicidad en el presente, para cubrir el aburrimiento causado por este vacío, terminan sublimando esta impotencia ilusionándose con un poder clerical que se espera como recompensa de los servicios prestados a un poder político. Como dice Donoso Cortes: “Todas las cuestiones políticas acaban en cuestiones religiosas”.

El papa Pío XII, en el mensaje de Navidad de 1951, en el mismo sentido decía: “Hombres políticos, y hasta hombres de la Iglesia que pretendan hacer de la Esposa de Cristo su aliada o instrumento de sus arreglos políticos nacionales e internacionales, dañarían la esencia misma de la Iglesia, la rebajarían al plano en que se discuten conflictos de intereses materiales. Y eso es verdadero aún si sucede por finalidades e intereses en sí legítimos”. Y, en 2003, el entonces cardenal Ratzinger había advertido del peligro de “la teologización de la política, lo que se volvería ideologización de la fe”.

III. No conocemos otra política cristiana que la de san José:

“Después de la huida en Egipto, levantándose, José tomó al niño y a su madre, y se vino para tierra de Israel. Mas, oyendo que Arquelao reinaba en la Judea, en lugar de Herodes su padre, temió de ir allá; y avisado en sueños, se retiró a las tierras de Galilea. Y vino a morar en una ciudad que se llama Nazaret” (Evangelio de san Mateo 2,21-23).

Giotto (La huida en Egipto)La política de san José fue poner a salvo al niño Jesús de la persecución de Arquelao (sucedido a su padre Herodes en la Judea, al sur de Palestina) que, mezclando religión y política, mandó a matar a cerca de tres mil judíos en ocasión de una pascua.

San José, con María y Jesús, se fueron a vivir a Galilea (al norte de Palestina) donde reinaba Antipa, “el zorro” como lo llamó Jesús (Lc., 13,32), hombre de carácter indolente y apacible que, aunque inmoral (vivía con su cuñada Herodías), no tenía prejuicios religiosos. En efecto, dice el evangelio de san Lucas que, pasados ya los años, Antipa “desde largo tiempo deseaba ver a Cristo por las cosas que oía de él” (Lc. 23,8).

No nos interesan criterios político-ideológicos. El tesoro que hay que custodiar es la libertad de poder vivir el acontecimiento de Cristo en la Iglesia de la forma como lo hemos encontrado.

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DISCIPULOS Y MISIONEROS (SUGERENCIAS)

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La Iglesia de América Latina, después de la Asamblea de Aparecida, desea ser “discípula y misionera”. Para no caer en el activismo y en el chantaje clerical de la “productividad” (como si la Iglesia fuera una “empresa comercial”), sugerimos dos trechos de discursos del Papa Benedicto XVI:

LA IGLESIA NO ES UNA ORGANIZACIÓN

“Recordamos que los Apóstoles después de la Ascensión no empezaron —como quizás hubiera sido normal— a organizar, a crear la Iglesia futura. Esperaron la acción de Dios, esperaron al Espíritu Santo. Comprendieron que la Iglesia no se puede hacer, que no es producto de nuestra organización: la Iglesia debe nacer del Espíritu Santo”. (Benedicto XVI, discurso del 5 de octubre de 2009)

EL VERDADERO EVANGELIZADOR

“Al final, la verdadera figura del evangelizador es el apóstol san Juan que reclinó su cabeza sobre el corazón del Maestro”. (Benedicto XVI, discurso del 21 de octubre de 2009)

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